sueño movimiento, haces de luz que me traspasan; despierto para encontrar que sólo he dormido una hora en la más profunda quietud.
miércoles, 5 de marzo de 2008
ahora que todo es marrón
¿Por qué el presente no nos permite apreciarlo?, ¿por qué todo gana un falso valor a medida que va pasando el tiempo?
Las nimiedades, el día a día cobra un nuevo tono cuando ponemos días, años de por medio, cuando los leemos en otro espacio, en otra situación.
Cuando se deja de vivir en la incertidumbre y se gana seguridad parace que todo aquello que sentimos tiene un filo que se ha quedado romo hoy.
jueves, 7 de febrero de 2008
alma parcheada
A veces me descubro en las paredes mohosas que no han sido cuidadas; detesto las manos de pintura, el mantenimiento, el perfilar los contornos de las diferentes cosas que pueblan mi alma.
Los matojos semejan brotes de pelo y las pinturas están realizadas por manos inexpertas, infantiles, no familiarizadas con el arte figurativo. Mucha intención y ninguna habilidad.
El camino
ángeles
Mis ángeles siempre fueron sucios,
a base de tinta,
improvisados en cualquier esquina,
soñando ser metálicos,
o provistos de carne,
pero conformándose con alimentar
la vecindad de las paredes.
Mis derviches,
sus faldas cosidas al suelo,
sólo se permiten soñar su vuelo,
miran hacia un cielo inerte,
sus brazos se tornan ramas,
su tronco, cuerpo.
Mis insectos no tienen alas,
sueñan moscas,
o quizás, mariposas,
pero sólo reptan,
resbalan,
caen,
giran sobre sí mismos
y permanecen quietos
bajo el sol de invierno.
Carta
Bueno, aparco el tema viajeril para ampliar un poco esto.

Me siento dando vueltas a lo mismo e intentando olvidar.
En su lugar voy a reproducir algo que recibí el martes:
Querido David,
Primero. Ayer nos asustamos. No viniste. Qué día.
Bueno, en realidad, al pensar en ti lloramos.
Tus sonrisas se esfuman, como la vida misma,
efímeras. El dolor es grande, se siente, pero también
sentimos que todo puede volver a la normalidad. Porque
aunque somos jóvenes y no comprendemos la importancia del
día a día, del acontecimiento, de los vehementes empujones
que nos da la vida... pero sí sabemos que tú puedes entenderlo
que eres fuerte y lucharás; por ti, por nosotros.

Me siento dando vueltas a lo mismo e intentando olvidar.
En su lugar voy a reproducir algo que recibí el martes:
Querido David,
Primero. Ayer nos asustamos. No viniste. Qué día.
Bueno, en realidad, al pensar en ti lloramos.
Tus sonrisas se esfuman, como la vida misma,
efímeras. El dolor es grande, se siente, pero también
sentimos que todo puede volver a la normalidad. Porque
aunque somos jóvenes y no comprendemos la importancia del
día a día, del acontecimiento, de los vehementes empujones
que nos da la vida... pero sí sabemos que tú puedes entenderlo
que eres fuerte y lucharás; por ti, por nosotros.
David, 3ºA te apoya, y te espera. Intuimos
demasiadas cosas, demasiadas que no entendemos....
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